0. PRESENTACION
El
reino de la libertad sólo comienza allí donde cesa el trabajo
determinado
por la necesidad y la adecuación a finalidades exteriores. Karl Marx |
La pobreza, la miseria, el hambre, el paro, la marginación, la pérdida de derechos sociales, no son más que indicadores, consecuencias de la injusticia social que genera el propio sistema capitalista: "el capitalismo necesita la desigualdad para poder funcionar; y continuamente reproduce la desigualdad como parte de su normal funcionamiento" (Collins; 1996)
¿Qué podemos hacer ante esta realidad? Somos ya varios los autores que pensamos que la RB puede ser un mecanismo de redistribución de la renta y un instrumento de lucha contra todas estas carencias que sufren las poblaciones que viven dentro del sistema capitalista. Teniendo en cuenta sus características, la RB incluso podría ser pensada y desarrollada como un sistema alternativo de protección social para el próximo milenio, un sistema que venga a sustituir las insuficiencias del modelo actual.
Para desarrollar e implantar la propuesta del derecho ciudadano a la Renta Básica en el Estado español, una serie de colectivos críticos han celebrado ya dos encuentros en Málaga, unas jornadas en Barcelona y dos cursos de formación sobre la RB en Terrassa y Cuenca.1 Aparte de debatir el papel que puede jugar la RB, y de organizar acciones contra los problemas sociales que genera el sistema capitalista, se vio la necesidad de disponer de un material formativo que nos sirviese de ayuda en la reflexión y movilización para la consecución de esta meta tan ambiciosa. Por esta razón, hemos considerado la conveniencia de agrupar los textos de varios escritores sobre este tema en un solo libro para que puedan llegar conjuntamente a todas las personas y organizaciones preocupadas por la conquista de este derecho.
El contenido del libro se ha estructurado en tres partes. En la primera, los autores F. J. Martínez, D. Raventós, M. Sáez, y P. van Parijs, cada uno según su forma de interpretación, explican la justificación ética que sirve de fundamento a la RB, además de las características que definen el concepto, la riqueza de su temática transversal, y la medida en que esta propuesta ha de ser considerada como base de un nuevo sistema de protección social. En la segunda, se incluyen diversos trabajos de J. Iglesias Fernández que vienen a demostrar la viabilidad de la RB; desde la variante de su aplicación en un país pobre y asediado como Cuba, pasando por otro de los más ricos del mundo como Canadá, hasta la estimación realizada para España: los tres vienen conjuntamente a confirmar la posibilidad que tiene de ser implantada cuando confluyen la movilización social y la voluntad política. En la tercera parte, T. Etxabe, A. Morán, D. Raventós / R. Gisbert, y D. Teira se enfrentan a la controversia que suscita la RB: entre los temas más polémicos está el de su impacto en el mercado de trabajo (el peligro de la vagancia, el ocasionar salarios de miseria, la indignidad de los ingresos al margen del trabajo asalariado, la potenciación del modelo consumista, etc.); el de su impacto en las políticas sociales (financiación de las personas inactivas por parte de las activas, etc.); el de su costo y financiación, que se aborda en la segunda parte; y el impacto que pueda tener la RB en la eficiencia y la senda de crecimiento del modelo económico del capitalismo (aumento del consumo, presión inflacionista, desequilibrios sectoriales, escasez de recursos para la inversión, etc.); en esta última parte se reflexiona y debate sobre estos posibles impactos, así como se exponen los argumentos que todavía hablan positivamente a favor del derecho ciudadano a la RB.
Todo ello va acompañado por un amplio encuadre
conceptual / movilizador del tema de la RB a cargo del Coordinador del
libro. Este marco de referencia está desarrollado en torno a cuatro
ejes. El primero se centra en explicar algunos de los conceptos que habitualmente
utilizamos, como son renta, ganancia, intereses, salarios, subsidios,
etc., pero que encontramos frecuentemente mal aplicados por algunos autores.
El segundo se dedica a exponer que entendemos por dictadura de la burguesía.
El tercero explica la capacidad que tiene la RB para ser considerada un
arma
política idónea contra la ofensiva de la dictadura. Y
el cuarto describe cuáles son las redes que, mediante
la utilización de la RB, están debatiendo y movilizándose
en Europa y España para presentar una contraofensiva a la globalización
capitalista, a la implantación de la dictadura de la burguesía
a escala mundial.
1. EL SIGNIFICADO DE LOS CONCEPTOS
Nos indican, explican e instruyen del porque
"las palabras son herramientas que tan sólo el hombre puede usar
inteligentemente. La importancia de estudiar y mejorar nuestro uso de los
signos artificiales es inmensa, ya que es virtualmente imposible avanzar
en nuestro conocimiento de determinados problemas sin utilizar un buen
sistema de palabras correctamente empleadas". (Wilson; 1971, 15-16)
Además, Henry George también nos advierte e insiste de como "es un requisito indispensable en los razonamientos económicos dar a palabras como riqueza, capital, renta, salarios y análogas, un sentido más preciso del que tienen en el lenguaje popular... Desgraciadamente, algunos de estos términos no tienen siquiera en Economía política un significado cierto, asignado de común acuerdo, pues diferentes escritores dan al mismo vocablo diferentes significados, y los mismos escritores usan a menudo un mismo vocablo en diferentes sentidos. Nada puede añadirse al vigor de lo dicho por tantos eminentes autores en cuanto a la importancia de definiciones claras y precisas, sino presentar el ejemplo (no raro) de los mismos autores, cayendo en graves errores por las mismas causas contra las cuales prevenían. Y nada demuestra tanto la importancia del lenguaje en el pensamiento, como espectáculo de pensadores agudos fundando importantes conclusiones sobre el uso de la misma palabra con diversos sentidos. Trataré de esquivar esos peligros; me esforzaré, cuando un vocablo sea importante, en establecer claramente lo que significo por él, y en usarlo en este sentido y no en otro... No trataré de atribuir significados arbitrarios a las palabras, ni de acuñar vocablos, aunque fuera conveniente hacerlo, sino que me acomodaré a la costumbre tan exactamente como sea posible, tratando sólo de fijar el significado de las palabras de modo que expresen claramente el pensamiento". (H. George; 1972, 32)
Si queremos tener un óptimo y comprensivo entendimiento de los términos que se utilizan en la propuesta de la RB, estas dos citas son un excelente y útil ejemplo que no debemos menospreciar, especialmente en el caso del porque se ha de utilizar el vocablo de renta y no los de ingreso, subsidio, dividendo, o salario, aunque a estos dos últimos se les añada el adjetivo de social para suavizar el término, como al de la guerra se le ha agregado hace poco el de humanitaria, o al mercado capitalista el de economía social de mercado.
¿Cómo se definen y relacionan entre sí los conceptos renta, salario y ganancia?
Independientemente del vocablo que cada uno utilice, todos los autores que participamos en este libro coincidimos en que la RB, como concepto, consiste en el derecho que tiene cada ciudadano a percibir una cantidad periódica para cubrir sus necesidades materiales esenciales. Y que este derecho ha de ser individual, universal y totalmente incondicional. Sin embargo, por la importancia que tienen las palabras y los conceptos "correctamente empleados" para avanzar en nuestro conocimiento de la RB, ha llegado el momento de dedicarle una primera reflexión al aspecto del significado.
Para clarificar el significado de los conceptos que habitualmente utilizamos en el tema de la RB y precisar las diferencias entre los mismos, empezaremos por el término ingresos. Los ingresos están constituidos por las diversas remuneraciones que cualquiera de los agentes económicos puede conseguir en la forma de rentas (o alquileres), salarios, ganancias (o intereses), subsidios y pensiones. Una renta es un ingreso, lo que no quiere decir que todo ingreso contenga rentas. Se puede decir de una persona que únicamente percibe un salario por la venta de su fuerza de trabajo, que esta cantidad es su único ingreso; pero el ingreso de este trabajador carece entonces de todos los demás elementos que pueden componer el ingreso; dividendos, intereses, rentas, alquileres, subsidios, pensiones, etc. Todo es ingreso, pero un ingreso no contiene necesariamente todos sus componentes.
Por tanto, no sería adecuado emplear el término "ingreso" para definir la cantidad que, por derecho, ha de percibir periódicamente cada ciudadano, dado que tampoco explica las relaciones técnicas y sociales que existen entre los factores que la integran. Ingreso ciudadano no sería un término adecuado para definir lo que más abajo explicaremos que es la Renta Básica.La economía convencional explica como los factores principales, o relaciones técnicas de producción, que forman parte del sector productivo son la tierra,2 el trabajo y el capital. Y a ellos corresponden los tres principales componentes del vocablo ingresos, renta, salario y ganancia. Las relaciones sociales vienen definidas por la propiedad privada que ejercen los llamados agentes económicos sobre estos factores productivos: los terratenientes o propietarios de la tierra, los trabajadores o propietarios de la fuerza de trabajo, y los capitalistas o propietarios de los medios de producción. Por consiguiente, a la hora de distribuir el producto social generado entre las tres relaciones sociales, la parte del producto total que va a los propietarios de la tierra es llamada renta,3 por el alquiler, no la venta, de la tierra al capitalista arrendatario; la parte denominada salario4 es la remuneración que percibe el trabajador por vender su fuerza de trabajo al empresario capitalista, durante un período determinado; y la ganancia es el plusvalor que se apropia el empresario como consecuencia de su posición de dominio en el sistema capitalista, de la compra de mano de obra al trabajador, y del alquiler de la tierra (recursos naturales) a su propietario. El interés es una parte del plusvalor que el capitalista industrial cede al capitalista financiero cuando este último concede un crédito al primero. En síntesis:
Para los autores que decidan apoyarse en la economía convencional, los términos salario y ganancia o dividendo social no serían correctos para apoyar el derecho que tiene toda persona a percibir de la sociedad una cantidad periódica para cubrir las necesidades básicas. ¿Por qué no serían acertados? Argumentos:
Si el salario implica siempre una contraprestación individual, el salario social tendría que suponer una contraprestación también de carácter social. Dado que una de las características esenciales de la RB es la incondicionalidad, la no contraprestación laboral de ningún tipo, el concepto de salario (individual o social) se desaconseja por si solo.
Por tanto, tampoco parece correcto apoyar el derecho a la RB sobre un concepto como el de dividendo social.
Primera explicación. Mientras vivamos dentro del sistema capitalista, aquí tenemos una interpretación de como el término renta es el que mejor responde a la realidad social, económica y política de los ciudadanos que reclaman el derecho a percibir una cantidad periódica individual, incondicional e universal, sobre la base de exigir el reconocimiento del derecho a la propiedad que tienen sobre los recursos naturales que se emplean en generar riqueza. De aquí que hablemos de renta, de Renta Básica.La fórmula trinitaria
Todos sabemos que las palabras no son neutras, sino que tienen un contenido ideológico. Mientras la economía vulgar utiliza los términos arriba mencionados como "cajas contables", la economía crítica se preocupa por descubrir las relaciones de clase, de poder, de explotación que existen entre los mismos. Con sentido crítico, ¿cómo interpretar y desvelar "todos los misterios del proceso social de producción (capitalista) comprendidos en la formula trinitaria: capital – ganancia (ganancia empresarial más interés), suelo – renta de la tierra, trabajo – salario"? (Marx; 1043).6
Recurrimos a este autor para interpretar cada uno de estos términos, así como ver la función que cumplen, en la economía capitalista:
Segunda explicación. Aquí tenemos otra interpretación del porque se ha de emplear la palabra renta y no salarios, dividendos, ni, como explicaremos más abajo, subsidios. Si como parte de la lógica del sistema capitalista, el propietario de la tierra tiene derecho a una renta; y aplicando la filosofía propietarista, toda persona es propietaria de los recursos naturales del globo terráqueo;8 entonces, mientras formemos parte y vivamos en la sociedad capitalista, cada ciudadano (vivo o por nacer) tiene derecho individualmente a percibir una renta por continuar siendo propietario de la parte alícuota que le pertenece por los recursos naturales que emplean los capitalistas.Insistimos. El concepto de salario no puede ser utilizado para definir este derecho, dado que el salario "es la objetivización de la parte de la jornada laboral global del obrero en que se reproduce el valor del capital variable y, por ende, el precio del trabajo; la parte del valor de las mercancías en que el obrero reproduce el valor de su propia fuerza de trabajo o el precio de su trabajo. La jornada laboral del obrero se subdivide en dos: Una parte en que ejecuta la cantidad de trabajo necesaria para reproducir el valor de sus propios medios de subsistencia: la parte pagada de su trabajo global, la parte de su trabajo necesaria para su propia conservación y reproducción. Toda la parte restante de la jornada laboral, toda la cantidad excedentaria de trabajo que ejecuta por encima del trabajo realizado en el valor de su salario, es plustrabajo, trabajo impagado que se representa en el plusvalor de su producción mercantil global, plusvalor que por su lado se descompone en diferentes partes ya nombradas: ganancia (ganancia del empresario más interés) y renta" (Marx; 1061). Por lo tanto, el concepto de salario supone siempre la venta de fuerza de trabajo y la producción de plusvalor, algo que está totalmente opuesto a lo que reclamamos con el derecho a la RB.
Para finalizar este epígrafe, no estaría de más hacer una pequeña reflexión sobre la evaluación del sistema salarial que nos ofrece Pedro Kropotkin. "Hablando de abolir el régimen capitalista, (los colectivistas) querrían mantener dos instituciones que constituyen el fondo de ese régimen: el gobierno representativo y el salario... Con el régimen parlamentario, la burguesía ha tratado simplemente de oponer un dique a la realeza, sin dar libertad al pueblo... Lo mismo sucede con el salario; después de haber proclamado la abolición de la propiedad privada y la posesión en común de los instrumentos de trabajo, ¿cómo puede reclamarse bajo una u otra forma que se sostenga el sistema salarial?... Compréndese que los socialistas ingleses de comienzos de este siglo hayan inventado los bonos de trabajo. Trataban simplemente de poner de acuerdo el capital y el trabajo, rechazando toda idea de tocar con violencia la propiedad de los capitalistas" (Kropotkin; 1995, 48).
Al comienzo de un nuevo siglo, con la implantación total de la globalización capitalista, cuesta entender que haya todavía muchos sindicalistas y políticos de izquierda que continuan manteniendo y defendiendo estos mismos conceptos y políticas sociales.
Otros términos de uso habitual
Así mismo, se utilizan otros vocablos con frecuencia para referirse a lo que llamamos RB. Dos ejemplos:
Uno. Algunos sindicalistas9 se empeñan en llamar salario social a lo que en el actual sistema de prestaciones sociales se denomina subsidio de paro no contributivo. Otros llaman renta básica a esta misma prestación.10 También podemos encontrar quienes utilizan ambos términos indistintamente, salario social y renta básica, para reclamar la ampliación del subsidio de paro no contributivo11 para más parados. Como veremos más abajo, el subsidio de paro no contributivo está condicionado por el nivel de ingresos obtenido por el sujeto o la familia a quién se concede, imposibilitando, por tanto, plantearlo como un derecho sin contraprestaciones, que es una de las esencias que proclama la RB. Para ayudarnos a aclarar estas diferencias de interpretación, puede ser conveniente explicar lo que algunos economistas entendemos por salario social:
Por tanto, definido en este sentido, este concepto dista mucho de ser un término adecuado para sustituir al de subsidio de paro no contributivo, y menos al de Renta Básica, como frecuentemente es utilizado.Dos. Otros vinculan la RB al concepto de subsidio. Tampoco nos parece apropiada esta definición, puesto que el subsidio responde generalmente a cierto tipo de prestaciones contributivas o con carácter asistencial, estas últimas habitualmente condicionadas por el nivel de ingresos familiares. Por ejemplo:
Aquí, el vocablo subsidio está relacionado con el concepto de póliza de seguros, primer caso, y con el de la asistencia pública, en el segundo. Además, se encuentra limitado a las personas en edad de trabajar y que manifiestan buscar un empleo. Como con el subsidio familiar, este no parece ser un término adecuado para definir la RB.
El subsidio familiar. En la época franquista, esta prestación nace para estimular la tasa de natalidad. Era una política pensada para impulsar el crecimiento demográfico. Una cantidad en concepto de ayuda asistencial.
Por tanto, el vocablo subsidio, por su connotación asistencial, no sería un buen término para definir un derecho, una de las premisas fundamentales del contenido del concepto de lo que venimos definiendo como Renta Básica.
Por tanto, en cuanto a la conveniencia de utilizar este vocablo con respecto a la RB, , la conclusión sería la misma que con la de los subsidios: término inadecuado.De todas formas, y a pesar de todo lo dicho hasta aquí, conviene no perder de vista que la exigencia del derecho ciudadano a la renta básica se mueve dentro, no fuera, de la lógica del sistema capitalista. Unicamente tiene sentido, especialmente por su naturaleza movilizadora, mientras vivamos dentro de la "normalidad" de este sistema. Pensar lo contrario sería erróneo o vulgar, ya que la formula trinitaria se "corresponde con el interés de las clases dominantes, puesto que proclama la necesidad natural y la legitimación eterna de las fuentes de sus entradas, elevándolas a la calidad de dogma". (Marx; 1057) Derechos ciudadanos que la justicia burguesa no protege ni respeta, y rentas ciudadanas que salen de un sistema productivo injusto, por su carácter alienante y explotador (Pruzan).
El Impuesto Negativo: una propuesta contra la Renta Básica
Vamos a concluir este epígrafe con la explicación del Impuesto Negativo (IN), una propuesta que ha sido formulada de alguna forma para oponerse y contrarestar a la RB.
Históricamente, la idea de implantar un impuesto negativo comenzó a debatirse con el redescrubrimiento de la pobreza en los EUs al comienzo de los 60s, y del fracaso de los programas de ayuda social creados contra la desigualdad: "El sistema actual de ayuda pública ha fallado. Inadecuado en su cobertura y beneficios, perverso en sus incentivos, potencia aquellas desigualdades que intentaba eliminar", sentencia James Tobin.13
Para evitar la fuerte redistribución de los ingresos que supondría una propuesta como la RB, algunos economistas de talante conservador propusieron el IN para complementar solamente los ingresos de las familias pobres. Es decir, sin apartarse del sistema de impuestos, había que diseñar un modelo en el cual se pudiese conceder a las familias menesterosas una pequeña suma de dinero para que dispusiesen únicamente de unos ingresos de pobreza. En síntesis, esta sería la esencia, el objetivo del IN, el de limitarse a unas medidas sociales lo menos costosas posibles para la sociedad debido a que sólo se beneficiarían de ellas el colectivo de personas empobrecidas.
Como concepto, los rasgos del IN son bastantes sencillos.
El Gráfico 1 permite ilustrar
esta propuesta. El Gobierno establece un mínimo de ingresos
o colchón, debajo del cual una familia,14
si no tuviese ningún ingreso, tendría el derecho a
percibir periódicamente una cantidad mínima, o renta garantizada,
de 2.600 dólares. Cuando una familia comienza a trabajar y tiene
ingresos positivos (mayores que cero) continuará recibiendo subsidios
de la Administración hasta que sus ingresos totales (incluyendo
los subsidios) alcancen un determinado umbral de ingresos; en este
caso 5.200 dólares (campo negativo del modelo fiscal). Los subsidios
para las familias con ingresos positivos por encima de los $2.600 están
sujetos a un impuesto negativo, de forma que, por cada dólar
nuevo que se gane y añada a la renta garantizada inicial,
los nuevos ingresos se irán reduciendo mediante una tasa de impuestos
menor que uno; en este ejemplo, cada dólar extra ganado se reduce
en un 50%. Una vez alcanzado el umbral de ingresos o punto donde los ingresos
ganados por la familia son 5.200 dólares, a partir de aquí,
cualquier dólar extra que gane pasará a estar sujeto a un
impuesto
positivo (campo positivo del modelo fiscal); en este caso el que está
establecido oficialmente por la Administración. James Tobin define
estos dos campos, el positivo y el negativo, como la
simetría
del sistema fiscal.15
Cuadro 1. Cálculo del umbral de renta (en dólares) |
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disponible |
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Dos
personas adultas a 800
igual a 1600
Dos
personas menores a 500 igual a 1000
2600
En resumen, los rasgos del IN consisten en que:
La innovación de Tobin
Dentro del IN, una propuesta que merece atención es la desarrollada por James Tobin. Este Nobel de la Economía sugiere que se prolonguen los subsidios desde el umbral de ingresos hasta alcanzar el umbral de los ingresos disponibles. Esencialmente, su plan parte también de la concesión de una renta garantizada a cada persona, sea hombre, mujer, o niño, pero ampliando el área de los subsidios. La manera de integrar esta ampliación de los subsidios dentro del esquema del IN se desarrolla en el Gráfico 1. Según esta propuesta, la familia declarante, compuesta por dos adultos y dos niños,16 y sujeta a un tipo de impuestos del 50%, continuaría percibiendo subsidios del Estado hasta alcanzar los $6.144, establecidos por el umbral del ingreso disponible, como muestra la línea CD. Lo singular del plan de Tobin es que combina e integra la parte del impuesto negativo con la parte del sistema del impuesto positivo, de forma que las familias con ingresos entre los tramos que van de los $5.200 a los $6.144, no sufran una penalización por cada dólar extra ganado. Por ejemplo una familia que tuviese un ingreso de $5.201, pasaría a un tramo superior y tendría que pagar 322 dólares de acuerdo con el sistema actual por ese dólar extra ganado, con lo cual su ingreso disponible descendería a $4.879, una penalización que llevaría al sustentador a rechazar la posibilidad de trabajar y aumentar sus ingresos comprendidos entre los dosl umbrales de ingresos. De esta forma, la ampliación del campo negativo hasta el punto D permite que las familias sigan buscando ingresos hasta alcanzar el umbral del ingreso disponible.17 A partir de este umbral, los ingresos que vaya sumando la familia quedarán sujetos al sistema fiscal corriente; prolongación de la línea ADB.
Gráfico 1. Renta Básica garantizada para una familia de cuatro personas y 50% de impuesto
Fuente: James Tobin. Trab. cit., p. 7.
El ejemplo de New Jersey
El Impuesto Negativo ha sido aplicado en varios lugares de Canadá y de EEUU. Entre 1967 y 1970, se experimentaron ciertos programas del IN de gran envergadura económica, como los de Nueva Jersey, Carolina del Norte, Iowa, Indiana y Denver en EEUU; así como el llamado el Mincome en Manitoba, Canadá. Pero sin duda, el más conocido y comentado es el experimento llevado a cabo en New Jersey, por sus interesantes resultados.
De entrada, hay que señalar como el propio organismo encargado de iniciar este ensayo, la Office of Economic Opportunity (OEO), ya tenía sus dudas sobre la posible viabilidad política. Pensaban, y despúes se confirmaría, que la mayoría de los miembros conservadores del Congreso se opondrían argumentando:
La muestra de la familia-tipo objeto de estudio quedó definida por las siguientes características: las familias habían de ser intactas, dónde el principal sustentador había de ser un hombre, con edades entre 18 a 58, y con ingresos por debajo del 150% del umbral de pobreza definido por el Gobierno (Bureau of Labor Statistics). Se eligieron 1.300 familias, de las cuales la mitad formarían el grupo experimental, es decir, serían las que percibirían el IN, y la otra mitad formaría el grupo de control, familias a las que se les preguntaría cada cuatro meses como si también recibiesen el IN, para comprobar sus reacciones ante el experimento: horas de trabajo, nivel salarial, los ingresos de otros familiares u otras fuentes no laborales, tipo de consumo, actitudes, etc.
Sin duda, lo más destacado del ensayo en New Jersey son sus resultados. Entre ellos, el más importante a distinguir es la falta de pruebas que evidenciase la temida holgazanería atribuida a esta clase de ayudas sociales. Es verdad que una parte muy pequeña de la oferta de mano de obra femenina se retiró del mercado de trabajo, pero fue compensada por un aumento de la mano de obra masculina. Investigadas estas oscilaciones, los responsables del proyecto encontraron que la causa de tal descenso se debía a que las mujeres casadas en edad de tener familia aprovecharon esta ayuda en forma de impuesto negativo para tener niños, y que era restablecida por el aumento de la mano de obra de los maridos con objeto de equilibrar la caída de ingresos familiares. Corolario. La familia, uno de los pilares morales de la sociedad norteamericana que más valoran los Congresistas conservadores de este país, se ampliaba gracias a un medida social que ellos mismos vituperaban y ponían en cuarentena.18
Otro dato a no perder de vista es el coste total
de este experimento. Se gastaron unos 7,6 millones de dólares, de
los cuales menos del 32% se dedicó a la ayuda de las familias pobres;
el 68% del programa fue absorbido por el gasto del control y la burocracia
envuelta en la investigación. En realidad, los beneficiados por
el programa fueron los que no lo necesitaban: académicos (economistas,
sociólogos, psicólogos), encuestadores, trabajadores sociales,
informáticos, personal administrativo, etc.
Cuadro 2. Coste Total del experimento del Impuesto Negativo en New Jersey (en dólares) |
A. Administración e investigación 5,239,506 |
Matemática - Universidad de Princeton 4,426,858 |
IRP - Universidad de Wisconsin 812,648 |
B. Pagos a las familias pobres 2,375,189 |
Coste Total 7,614,695 |
Valoración del Impuesto Negativo
Para los Freedman, Milton y Rose, padres del IN, pero no los únicos, este modelo tiene las ventajas siguientes:
Ahora bien, comparado con la propuesta de la Renta Básica, podemos contrastar y apreciar sus diferencias:
¿Qué hemos de entender por (renta) Básica?
En la mayoría de los autores de habla inglesa se encuentra el uso frecuente del término Guaranteed Annual Income como equivalente al concepto de Renta Básica que se utiliza en este libro, mientras que la mayoría de los autores europeos que escriben sobre el mismo tema, más bien utilizan para el mismo concepto la expresión Basic Income. Siendo el concepto de Basic Income de Philippe Van Parijs el punto de partida de mis reflexiones, he traducido la expresión inglesa Basic Income20 por Renta Básica (RB). En esta primera parte de la introducción del libro vengo dando las razones lógicas sobre él por que, y la conveniencia, de utilizar la expresión Renta Básica, y no otros vocablos que se vienen aplicando recíprocamente como sinónimos. Comencé explicando por que se ha de emplear el concepto de Renta en vez de Ingreso, y ahora toca explicar porque he mantenido y mantengo el de Básica.
Partiendo de P. Van Parijs, de cuyo concepto soy deudor, la expresión ‘ingreso básico’ tiene para él el significado siguiente:
En resumen
Los vocablos renta y básica
no están elegidos, ni traducidos, al azar. Son la expresión
de dos realidades que buscamos concretar: relaciones de clase antagónicas,
asi como modelos de producción y consumo que buscamos superar. Por
lo tanto, y con una expresión de Javier Ortiz, resumo: "Me rebelaré
siempre contra las palabras que no se ajustan a lo que fingen significar".21
2. CONTRA LA DICTADURA DE LA BURGUESIA, LA euroRENTA
BASICA (eRB)
Hemos entrado en el año 2001, en
un nuevo milenio. Es un período
duro para el bienestar de
las poblaciones, ya que el Capitalismo está consiguiendo afianzar
un sistema económico globalizador, con la consolidación del
neoliberalismo, y que conlleva la dictadura de la burguesía.
Unos en nombre del conservadurismo democrático, otros de la social
democracia, y otros del centro,22
pero todos imponiendo/proponiendo las llamadas políticas neoliberales
del sistema capitalista en todo el mundo. Políticas conservadoras
que tienen en común la materialización de los siguientes
objetivos: la desregulación total del mercado de trabajo; la disminución
del gasto en pensiones, en el subsidio de desempleo, y en el resto
de las prestaciones del Estado del bienestar; la paulatina implantación
de un sistema fiscal regresivo; una más amplia liberalización
del mercado de capitales; la privatización de la educación,
la sanidad y los servicios sociales del sector público para que
el Capitalismo pueda ampliar aquellas áreas susceptibles de substanciosos
beneficios. Estos gobiernos no ocultan que tratan abiertamente de favorecer
a todos aquellos intereses (Burguesía) relacionados con el Capital,
y eliminar aquellos otros de las personas (Proletariado) dependientes del
Trabajo.
En los Estados Unidos ya se han elaborado incluso ‘programas sociales’
con la intención de matar al pobre, y poder substituir los
anteriores que tenían como finalidad la de aliviar la pobreza
(Iglesias
Fernández, 1999).
Al borde del nuevo milenio, y mirado desde el bienestar de los ciudadanos, la realidad actual Europea se caracteriza por la presencia de una pobreza que ha pasado de los 38 millones de personas en 1970 a unos 49 millones en 1998. Por unas tasas de paro que se han doblado desde el periodo 1971-1980 (4%) con respecto al de 1981-1999 (9%); "el problema principal -dicen los gestores de la UE- es la creación de empleos; el número de personas de este (ejército de) reserva a los que se necesita encontrarles un trabajo se sitúa entorno a los 20 millones" (Commission européenne, 1997, Pág. 7). Por una precariedad de los contratos de empleo medidos en forma de trabajo a tiempo parcial que se sitúa en el 32% de la población activa. Y por una tendencia a la disminución porcentual del gasto público en protección social. Considerando esta situación en el Estado español, nos encontramos con un paro crónico de unos 3 millones de personas, con la precariedad del 90% de los contratos laborales que se realizan anualmente, con unos salarios de pobreza severa de los empleos de bajo coste, y con una situación de pobreza de más de 8 millones de conciudadanos.
No nos sorprende que un escritor, tan sensibilizado con los problemas políticos y sociales de su época, como es Günter Grass, denuncie el sistema capitalista destacando como, al borde del Siglo XXI, "la ciencia y las tecnologías poco o nada han hecho para solucionar la pobreza y el hambre". Reconoce que se ha conseguido "transplantar riñones y corazones nuevos a cualquiera que pueda pagarlos, telefonear de forma inalámbrica, es decir, todo aquello de lo que es capaz el cerebro humano de plasmar". Pero, recalca, que "la pobreza y el hambre todavía permanecen. Es más, incluso aumentan porque no hay voluntad de resolverlas".23
Para enfrentar esta realidad política y social que está imponiendo la dictadura de la burguesía, y más concretamente en Europa y en España, ¿qué podemos hacer?, ¿qué se está haciendo? Un eje de reflexión/movilización se está iniciando mediante la propuesta de una euroRenta Básica (eRB). Pensamos que ha llegado el momento de reflexionar sobre un nuevo sistema de protección social, nuevo en el sentido de garantizar una Renta Básica (RB) a todos los ciudadanos, independientemente de cual sea su situación dentro del sistema productivo: a mujeres y hombres, negros y blancos, laicos y creyentes, ricos y pobres, activos y parados, jóvenes y viejos".24 Es decir, pensamos que ha llegado el momento de enfrentarse al capitalismo del próximo milenio con nuevas armas y conceptos, con una propuesta politico-social que sea también lo más globalizadora posible.
¿Dictadura de la burguesía?
Es frecuente comprobar como la mayoría
de las menciones, alusiones, citas, o interpretaciones que se hacen relacionadas
con el concepto de dictadura del proletariado están sesgadas;
es decir, son referencias que se hacen o conllevan la intención
de descalificar todo el trabajo de Marx. Por el contrario, casi nadie se
para a pensar, o a mencionar, que la realidad que actualmente estamos viviendo
es un régimen de dictadura de la burguesía. Veamos
estos dos conceptos.
Dictadura del proletariado. Para Marx,25 este concepto no es más que una situación en un momento histórico, en el que los trabajadores destruyen el modelo de sociedad que la propiedad privada existente se esfuerza en mantener y asegurar; se trataría de un período de tiempo que se ha de entender como una etapa de transición y en la que se ha de dar entonces:
En la interpretación de dos autores, nada sospechosos de una ortodoxia marxista:26
Para explicar este fundamento ideológico/jurídico, no está de más recordar como dos siglos antes de que Marx escribiese sobre la dictadura del proletariado, Locke justificaba ya la apropiación privada de la riqueza social por parte del Capitalismo. Conseguido este refrendo, la defensa de la propiedad privada se convertirá después en uno de los argumentos fundamentales que legitimarán el desarrollo de este sistema hacia la dictadura. En el Tratado Segundo, escrito en 1690, Locke argumentaba:
Actualmente, en el seno de las sociedades capitalistas, la propiedad de la riqueza productiva y financiera pertenece a una clase de ciudadanos que no alcanza a ser el 10% de la población;28 esto implica que la clase burguesa ejerce el poder para decidir sobre el bienestar del 90% de las personas restantes, que por muy ciudadanas de iure que estén consideradas, de facto están marginadas de las fuentes de poder que aseguran la riqueza, y, además, de todas las instituciones donde se gestiona y toman las decisiones sobre lo que hay que producir y como se ha de distribuir la riqueza que se genera en la sociedad.
De aquí que, a su vez, Macpherson mantenga que la defensa que Locke hace de la propiedad privada establezca los principios morales por los cuales la burguesía, los propietarios de la riqueza, tengan todo el poder absoluto y actúen como una dictadura sobre el resto de la población, sobre los desposeídos. Locke sostiene que "los componentes de la clase trabajadora no están considerados, de hecho y de derecho, como agentes de la sociedad política y civil; no pueden pertenecer porque las clases burguesas consideran a las clases laboriosas que no están capacitadas para vivir una vida racional" (Macpherson, 1954, 203-206).
De todas formas, en La lucha de clases en Francia 1848-1850, Marx ya utiliza el término de dictadura de la burguesía para explicar como la política de la burguesía francesa, incluso en su forma de estado republicano, era una política que se manifestaba ya como un régimen "oficialmente reconocido de dictadura burguesa...; (asimismo), la ley de la burguesía, liberada de todas sus ataduras, inmediatamente se (convirtió) en un arma de terrorismo burgués"... (Marx, 1942, p. 219); y que harán servir para recuperar el dominio y la esclavitud de los trabajadores. Además, este régimen de dictadura burguesa también ha extendido su poder a todo el campesinado y la pequeña burguesía, a quienes Marx advierte que "sólo con la caída del capitalismo pueden liberarse; sólo un gobierno anticapitalista, un gobierno del proletariado puede acabar con la miseria económica, con la degradación social de estas clases. La república constitucional es la dictadura de sus explotadores unidos; la democracia social, la república roja es la dictadura del proletariado" (Marx/Engels 1962, p. 217).
Contemporáneo de Marx, Proudohn será más contundente a la hora de especificar el papel de la propiedad en las relaciones sociales. Para él, afirma, "la propiedad es un robo" (1984, 10). Y añade que, expresiones que a simple vista parecen contradictorias, como propietario y ladrón, son coincidentes en la misma persona; el propietario es un ladrón porque roba la propiedad común, colectiva, lo que es de todos, y se la apropia de forma y para su provecho personal, mediante procesos jurídicos y económicos.
Puede considerarse que esta orientación se refiere a épocas pasadas pero que ya no tiene sentido. Durante las dos décadas de 1960 y 1970, era seguramente más difícil aceptar,29 que las clases propietarias estaban ejerciendo un dominio dictatorial, especialmente si tenemos en cuenta que aquel fue un período de aplicación de los modelos socialdemócratas, con su relativo auge de los sistemas de bienestar social. De todas formas, hay que constatar que durante esos "años gloriosos" de crecimiento de la riqueza, el capitalismo tampoco consiguió eliminar las desigualdades de renta y poder, la pobreza y el paro, la jerarquía y el elitismo, el despilfarro burocrático, la búsqueda del beneficio como motor del crecimiento, los trabajos penosos y desagradables, la explotación laboral infantil y la prostitución de los menores, la destrucción ambiental, etc.
Ahora, ya situados en las puertas del nuevo siglo, y con un modelo de capitalismo globalizado a escala mundial, pensamos que es más fácil comprobar la consolidación de la dictadura capitalista:
A nivel mundial, y según uno de los informes publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, podemos comprobar las consecuencias desastrosas de la globalización para el bienestar de las poblaciones:30
En resumen, con la globalización de
la economía, el capitalismo ha vuelto a reimplantar aquel modelo
duro de liberalismo para poder acentuar la presencia de todos estos factores
tan perniciosos para el desarrollo de la condición humana, en general,
y la capacidad de protesta de las clases populares, en particular. De igual
forma, con el desmembramiento del bloque soviético, el capitalismo
arrastró consigo a una buena parte de personas e instituciones con
ideas de izquierda, unas hacia posiciones políticas de "centro",
y otras abiertamente hacia el conservadurismo. En este contexto de pensamiento
único que se respira actualmente, de dictadura de la burguesía,
uno se pregunta: ¿que queda de las tradiciones anarquistas, socialistas,
comunistas?, ¿Que queda de aquellos objetivos tradicionales de la
izquierda, como son la emancipación humana, la abolición
del trabajo asalariado, la aplicación de una distribución
no contributiva de la riqueza, la desaparición de las clases, etc.?
En resumen, ¿qué queda de aquella preocupación por
conseguir la libertad, la igualdad, la fraternidad,
expresadas conjuntamente en aquel principio de a cada uno según
sus necesidades, y de cada uno según sus capacidades?
3. ¿PODRIA SER LA RB UN ARMA POLITICA PARA ENFRENTARSE
A LA DICTADURA DE LA BURGUESIA?
Posiblemente. Primero, porque la RB supone un
mecanismo de redistribución de la renta, limitando el papel del
mercado de trabajo en la distribución primaria de la renta, y anulando
el paso obligado por aquel para que los ciudadanos tengan acceso a los
bienes materiales esenciales y a las prestaciones sociales, hoy contributivas,
y por tanto, también dependientes del mercado de trabajo, tales
como pensiones, subsidio de desempleo, etc. La RB puede constituir un instrumento
esencial para ir elaborando un nuevo sistema de protección social.
Segundo, porque la RB puede y debe constituirse en un arma política,
sirviendo ya a muchos colectivos concienciados sobre los problemas sociales
como medio crítico y estímulo de debates y acciones de movilización
social. Se trata de utilizar el potencial de la RB para ir elaborando una
contraofensiva y presentando un frente más contra la dictadura de
la burguesía.
En su definición general, la RB es el derecho que tiene cada ciudadano a recibir unos ingresos periódicos, que aseguren la cobertura de sus necesidad materiales independientemente de cual sea su situación dentro de la esfera productiva. Se justifica por el mero hecho de nacer, que no es poco, el que cada una de las personas tenga reconocido el derecho ciudadano a la renta básica. Antes de pasar por el mercado de trabajo en busca de empleo asalariado, el ciudadano habría de disponer de una renta de existencia que le permitiera decidir sobre su vida, por que caminos y conque medios ha de buscar unos ingresos por su actividad, el salario correspondiente a la venta de la fuerza de trabajo. Esta es la cuestión de fondo. Que las personas que deseen ejercitar el derecho al trabajo asalariado puedan practicarlo, pero, para ello, se ha de eliminar todo elemento que introduzca exigencia, obligatoriedad, que suponga imposición. Y la condición para conseguir esta situación de poder decidir como persona consiste en el reconocimiento del derecho ciudadano a la renta básica, con el cual se reduce tal dependencia, tal obligación, tal imposición de la dictadura de la burguesía. Además se impide que la cobertura (subsidio de paro y pensiones) de dos contingencias tan seguras, como son el quedarse sin trabajo y el llegar a viejo, no dependan del paso por el mercado asalariado, no dependan del poder del empresario. Hay que conseguir una situación en la que el ciudadano alcance y disponga de "una nueva dimensión de la responsabilidad individual, entendida desde la libertad y no desde la cruda necesidad" (Savater, 1999) condicionada por los intereses de la dictadura de la burguesía.
De forma esquemática, los elementos que definen la RB son:
Otras ventajas sociales de la RB consisten en fomentar la igualdad de la mujer y el hombre en el mercado de trabajo; el trabajo femenino podrá exigir que, a igual trabajo, igual salario; mano de obra masculina y femenina podrán negociar mejores salarios ante la proliferación de empleos de bajo coste. Igualmente, el hecho de refundir todas las prestaciones sociales en la RB permitiría eliminar el estigma del paro y su correspondiente subsidio, el estigma del pensionista y sus correspondientes prestaciones sociales, y el estigma de la pobreza y sus correspondientes limosnas (públicas y privadas). Ayudaría a afrontar la problemática que encuentran las personas que salen de la cárcel y no encuentran empleo por su pasado de delincuencia, o de las personas que padecen drogadicción, que han de apelar al robo para poder comprar el estupefaciente y atender la compulsión que provoca la adición. Finalmente, y no menos importante, podría utilizarse como fondo de referencia desde donde comenzar otras formas alternativas de consumo,35 en el sentido de vivir mejor con menos, de un consumo justo y solidario, etc.
Por otra parte, un proyecto de transformación
social no puede menospreciar la fuerza subversiva que contiene la RB para
luchar contra la dictadura de la burguesía. Dependiendo del
enfoque, y la composición de fuerzas que impulse la RB, los resultados
de su implantación pueden ser muy diferentes; no son lo mismo las
propuestas de la RB que se inician desde los planteamientos conservadores,36
que la lucha por la RB desde la izquierda. De aquí la
importancia del enfoque en que ésta se sitúe y la necesidad
de una concepción de la RB de carácter radical y transformador.
La materialización de una movilización colectiva de esta
envergadura es uno de los aspectos que Robert Cox más destaca: "la
potencialidad crítica para un cambio social se concentra más
en la posibilidad de lanzar un movimiento social que en lo que el movimiento
pueda conseguir... Para aquellas personas que están por la transformación
de la sociedad, han de ser más importantes los instrumentos de acción
colectiva que se van consolidando que los propios resultados parciales
que se van consiguiendo". (Cox, 393-394)
4. LA euroRENTA BASICA
Pero, ¿es posible conseguir la RB? A pesar
de la dictadura de la burguesía, hay que destacar como una euroRenta
Básica (eRB) recorre Europa, algo se está ya moviendo en
este contexto. Dentro de cada país europeo, son muchos los colectivos
que vienen movilizándose en defensa del derecho ciudadano a la RB.
A lo largo de estos últimos veinticinco años, esta inquietud
ha ido materializándose en torno a tres grandes redes: la Basic
Income European Network (BIEN), seguramente la más conocida, es
la que aglutina un mayor número de instituciones, personal académico,
a la vez que estimula la investigación y publicación de un
buen número de libros y artículos sobre el tema de la RB;
la Association pour l’Instauration d’un Revenue d’Existence (AIRE); y la
recientemente en vías de constitución, a la que bautizaremos
provisionalmente como Foro de los Alternativos por la Renta Básica,
formada a petición de un buen número de organizaciones europeas
con este carácter...
La 7ª Conferencia del BIEN
El balance que refleja el contenido de la conferencia celebrada en Amsterdam en el otoño de 1998, es una buena referencia para tener una pauta de la reflexión y el debate académico, así como de la intervención política de esta propuesta en Europa:37
a) Respecto a la reflexión, la investigación y el debate académico, en la Conferencia se abordaron una serie de temas muy relacionados con la RB y lo que supondría la realización de la misma en ámbitos tales como:
No queremos olvidarnos tampoco de la declaración final de la Comunidad Europea sobre la II convención europea por el pleno empleo, el 5 de Febrero de 1999. A pesar de ser un documento que pone el acento en las políticas que se requieren para conseguir el pleno empleo, al menos reconoce la necesidad de que exista "un ingreso mínimo digno para aquellos que, a pesar de sus esfuerzos, son incapaces de encontrar un trabajo remunerado".40
Canadá, ¿un ejemplo a seguir?
Por último, y aunque sea fuera de Europa, sin duda lo más destacado en el desarrollo paulatino de la implantación de la RB, sea la experiencia canadiense. Desde 1951, el gobierno federal de Canadá, mediante el Programa de Seguridad Social para la Tercera Edad,41 paga una pensión universal a todas las personas a partir de cumplir la edad de 65 años, y sin más requisito o condición que la de ser ciudadano canadiense o residente legal. El caso canadiense podríamos calificarlo como un modelo de renta básica parcial, en el sentido de que es individual, universal, pero es parcial o condicional, dado que introduce una limitación por edad: se aplica solamente a un colectivo de beneficiarios como son las personas mayores de 65 años, o a partir de los 60 si forman pareja. Es un referente muy importante42 para aquellas personas que pensamos que la RB no es solo éticamente deseable, sino que es asimismo económicamente viable (ver artículo en parte tres).
El Foro de los Alternativos
Aprovechando la Cumbre que celebraban los países miembros del G-8 en Colonia, se convocó en la misma ciudad paralelamente un Foro de los Alternativos durante los días 29 de mayo a 5 de Junio de 1999. El objetivo era reflexionar y movilizarse en torno a cuatro temas de incidencia social, siendo uno de ellos la RB. Entre las resoluciones acordadas por el "Parlamento europeo de parados y precarios en lucha" se exige la "instauración de una renta individual para todos, que permita vivir dignamente, sin discriminación de edad, sexo u origen, sin condiciones ni contrapartidas, sin obligación de aceptar un empleo".43 También se acordó constituir una coordinadora europea para desarrollar el intercambio de reflexiones entre países y proponer acciones en toda la Unión Europea.
Este Foro va a hacer de la RB un ámbito muy interesante políticamente, por lo que supone reclamar la implantación de la RB desde abajo; el discurso consiste en movilizarse por un derecho para los ciudadanos, pero desde los propios ciudadanos. Y, por descontado, en la calle.
Al sur, el Estado español
Una de las características de la RB en España es, precisamente, su estrecha vinculación con los movimientos populares. Una serie de colectivos críticos han celebrado ya varios encuentros y jornadas para impulsar este derecho ciudadano. Aparte de debatir el papel que puede jugar la Renta Básica, y de organizar acciones contra los problemas sociales que genera el sistema capitalista, se llegó al acuerdo de actuar conjuntamente en torno a una red estatal por la RB. Se nombró una Coordinadora, entre cuyas funciones están las de organizar las futuras Jornadas anuales y cooperar en los Encuentros locales que soliciten apoyo, así como comunicar y distribuir todo aquel material formativo que pueda servir de ayuda a las entidades de la red para la reflexión y movilización en nuestros ámbitos y con nuestros objetivos específicos. Se trata de aglutinar fuerzas en aquellos espacios donde ya tenemos un compromiso y acción política: a corto plazo, en las comunidades, barrios, y municipios; a medio y largo plazo en las autonomías y los centros de trabajo.
Además de las jornadas y encuentros, el tema del derecho ciudadano a la Renta Básica viene siendo ampliamente presentado en todo el territorio español, a través de múltiples intervenciones en conferencias, charlas-coloquios, seminarios y en diversos medios, revistas, TV, radio, etc. A destacar la organización de las I Jornadas sobre el derecho ciudadano a la Renta Básica celebradas en Barcelona en noviembre de 1998, a las que asistieron más de cien personas y 25 entidades que representaban a una buena parte del territorio español.
En términos de agenda política, la propuesta del derecho ciudadano a la RB comienza a tener ya alguna tímida acogida. La coalición Izquierda Unida es la que por primera vez incluye en una de sus propuestas políticas el término renta básica. En la exposición de motivos de la Iniciativa Legislativa Popular Por la jornada laboral de 35 horas, entre las medidas que se mencionan "para que la lucha contra el paro y la precariedad... aseguren un cambio radical en nuestro actual mercado laboral. (está) el derecho a una Renta Básica". De todas formas, este no es el único paso que se está dando en dirección hacia la RB;44 algunos otros partidos y federaciones sindicales comienzan a incluirla en sus programas. Y es que, dada la naturaleza de la ofensiva del capital, la izquierda productivista se ve obligada a proponer medidas que puedan proteger a los trabajadores y ciudadanos de las secuelas que origina la dinámica del mercado de trabajo capitalista: pobreza, paro, precariedad laboral, bajos salarios, desmantelamiento de los sistemas públicos de salud, pensiones, asistencia social, subsidio de desempleo. Con nombres diferentes, muchas de estas propuestas no son más que medidas que forman parte de lo que llamamos modelos parciales de renta básica (RBp), como podemos comprobar en la parte tres con el caso cubano y canadiense.45
En el ámbito autonómico, cabe constatar la propuesta de dos Iniciativas Legislativas Populares (ILP):
5. RESUMEN Y CONCLUSION
Resumen.
En
términos del contenido político, una buena síntesis
de lo que puede suponer la RB para la ciudadanía en general, y la
izquierda en particular, nos la ofrece F. Savater en Otra izquierda
para España. "Creo que hoy la principal diferencia entre izquierda
y derecha46
en las democracias desarrolladas es que la primera sostiene que si ciertos
derechos no son garantizados por las instituciones públicas a todos,
-a despecho de azares biográficos o intereses mercantiles, la noción
misma de ciudadanía se vacía de contenido... . Sería
deseable desde la izquierda romper este círculo estudiando la posibilidad
de un ingreso básico general de ciudadanía, entendido no
como un subsidio (parados, jóvenes, ancianos), sino como un derecho
de todos, a partir del cual pudiera optarse por trabajos remunerados, servicios
sociales voluntarios... o la vida contemplativa. Es un proyecto revolucionario,
si se quiere, pero no más de lo que fue en su día el sufragio
universal. Obligaría a redefinir el mercado de trabajo, la relación
entre productividad y retribución, el sentido de la protección
social, etcétera. También se alcanzaría una nueva
dimensión de la responsabilidad individual, entendida desde la libertad
y no desde la cruda necesidad".47
En términos de movilización ciudadana,48 no cabe duda que la implantación de la RB tiene la particularidad de poder articular un proyecto político común, y de responder a los intereses materiales y sociales de colectivos y organizaciones tan distintas como pudieran ser las personas paradas y pobres viviendo de la asistencia social; las personas trabajadoras que prefieran estar dispuestas a sacrificar ingresos por una vida más autónoma; las mujeres que decidieran comprobar la realidad de una vida laboral, o de liberarse del peso de las tareas domésticas y del cuidado de los niños y los mayores de la familia; los hombres que pensasen que ha llegado el momento de compartir las responsabilidades familiares que conlleva el trabajo doméstico; las personas sindicalistas que querrán mejorar las condiciones de trabajo y seguridad económica de sus compañeros(as); las personas activistas verdes defendiendo la implantación de una economía sostenible, etc. Por su carácter transversal, la RB tiene además la ventaja y el atractivo de poder aglutinar a la mayoría de los movimientos que componen la izquierda: el movimiento sindicalista, el movimiento en torno a la economía social, el movimiento feminista, el movimiento verde, el movimiento okupa, el movimiento contra el paro, la pobreza y la marginación, los movimientos por la profundización democrática y los derechos humanos, el movimiento estudiantil, el movimiento pacifista, etc. Es decir, la RB aborda una multitud de intereses comunes, los cuales pueden servir de puntos de partida para conseguir una serie de acuerdos y establecer una acción movilizadora conjunta, a través de la elaboración de un Programa común de objetivos mínimos.
Conclusión. En estos momentos, la RB es un instrumento de concienciación y movilización política en varios frentes, pero especialmente en el de conseguir otro instrumento, como es el de convertirse en un mecanismo de redistribución de la renta. Por ejemplo, en la RB se plantea como conseguir ampliar los grados de libertad para que las personas tengan la posibilidad de gestionar sus vidas de una forma más autónoma, u objetivos más colectivos como son el erradicar el estigma de la pobreza, del paro, o de la exclusión social mediante las jubilaciones anticipadas, etc.
Por otro lado, hay que señalar que la RB no es la panacea que va a resolver todos y cada uno de los problemas que sufrimos dentro y a causa de la dictadura burguesa ejercida en las sociedades capitalistas; la RB no podrá solucionar ciertos problemas sociales de fondo, como puede ser la explotación de clase y género, u otros como la drogadicción, la inmigración, etc. No obstante, hemos intentado señalar como la RB, enfocada desde una óptica transformadora, puede constituir un importante instrumento de lucha por una sociedad alternativa más justa.
Este libro es fruto de un trabajo colectivo. Surge de la preocupación que manifiesta cada autor ante las injusticias sociales que genera el capitalismo. Una sensibilidad colectiva, expresada de forma muy diversa porque cada uno de nosotros, afortunadamente, tiene su forma propia de mirar y comprometerse con el dolor social que padece tanta gente herida por la avaricia de este sistema. A cada uno, a Tomás, a Rafa, a Paco, a Agustín, a Daniel, a Manolo, a David, y a Philippe, quiero expresar mi agradecimiento por su participación en este acontecimiento, como es la denuncia de lo que es injusto, y la propuesta de una alternativa que nos ayude a emanciparnos individual y colectivamente.
Notas:
1. Málaga; abril de
1998 y marzo de 1999. Barcelona; noviembre de 1998. Terrassa, diciembre
de 1999.
2. Actualmente "tierra"
se interpreta como el factor productivo que comprende todos los recursos
naturales que entran en la producción, incluido ya el mar, el aire
y el subsuelo.
3. Renta viene del latín
rendita, que significa convenir un pago como parte de un rendi -
miento, en este caso de la tierra.
4. Salario viene de sal,
la mercancía con la que se pagaba a los trabajadores que la producían;
jornal, viene del pago por jornada o día de trabajo.
5. Para un cálculo
del volumen de esta recaudación sobre el derecho de todas las personas
a la propiedad de los recursos naturales en los Estados Unidos, véase
Hillel Steiner. 1992, p.89.
6. En este epígrafe
utilizaremos el tomo III, volumen 8, de la edición de El Capital
de Editores Siglo XXI. Esta cona de tres tomos, divididos en 8 libros más
el capítulo VI (inédito) del tomo I.
7. El subrayado es nuestro.
8. El ciudadano ha de saber
que "el dominio de la tierra, como el del aire y la luz, no puede prescribir
nunca". (P.J. Proudhon; ¿Qué es la Propiedad? Ediciones Jucar.
1982, p.59)
9. "El sindicalismo alternativo
ha de reivindicar ... un salario social equivalente (al SMI) para
la comunidad trabajadora que carece de salario o prestaciones por desempleo".
En Pepe García Rey. Bases para el sindicalismo alternativo.
Libre Pensamiento, p. 31, Número 31, Otoño 1999.
10. Véase Proposición
de Ley para una Carta de Derechos sociales. Diciembre de 1996. Propuesta
respaldada por un grupo de plataformas sociales de la Comunidad Autónoma
del País Vasco. Para una evaluación de este texto, véase
José Iglesias Fernández. Otro punto de vista sobre la Renta
Básica. Hika, 85zka. 1997ko abendua.
11. Véase el tríptico
¡Salario social aquí y ahora! firmado por ELA (Euskal Sindikatua),
LAB (Langile abertzaleen batzordeak) Esk, STEE EILAS.
12. Nos cuesta entender
por que en ciertos ámbitos sindicales y políticos, se empeñan
en llamar salario social a lo que oficialmente es el subsidio de paro no
contributivo o asistencial.
13. James Tobin. Raising
the Incomes of the Poor. Selected Essays, p 114.
14. El sistema sólo
reconcoce "unidades familiares". La unidad puede estar compuesta por una
o varias personas.
15. James Tobin et all.
Is a Negative Income Tax Practical? Yale Law Journal, Vol 77, Nº 1,
November 1967, p 2.
16. Cada adulto percibiría
$800 como renta garantizada, mientras que los niños cobrarían
solo $500 cada uno.
17. La línea ADB
esta determinada por el sistema de impuestos positivos que comienza a partir
de los 3.000 dólares; los ingresos por debajo de esta cantidad están
exentos de impuestos.
18. Peter H. Rossi &
Katharine C. Lyall. Reforming Public Welfare: acritique of the Negative
Income Tax Experiment. Russel Sage Foundation. New York 1976.
19. Christopher Green. Negative
Taxes and the Poverty Problem. p. 57. The Brookings Institution. Washington,
D.C. 1966.
20. La traducción
literal, no económica, de Basic Income sería la de Ingreso
Básico.
21. Javier Ortiz. La izquierda
indefinida. El Mundo. 18 marzo del 2000.
22. Si este espacio existiera,
que dudo, sería el de un amarillismo político ubicatorio.
De Villena dice que "ser de centro es como no ser nada. Es carecer de ideología
y aún de ideas". (El Mundo, 24 Junio de 1999)
23. Günter Grass. En
el texto del discurso para recibir el Premio Nobel de Literatura 1999.
www.el-mundo.es
24. Cuadernos renta básica,
Pág. 0, Núm. 0, noviembre de 1998.
25. Sobre la interpretación
de este concepto tan polémico, véanse los comentarios en
el Diccionario del pensamiento marxista, Págs. 232-234, T. Bottomore,
Tecnos 1983.
26. En el sentido de reconocer
la aportación intelectual de Marx, pero que la consideran utópica.
27. Locke utiliza la expresión
Commonwealth, para enfatizar que la sociedad civil estará
formada por aquellos ciudadanos que son propietarios de riqueza (wealth),
distinta del concepto de Community, lo cual significa una comunidad de
personas, donde la riqueza individual no es el elemento que los agrupa,
sino la idea de un bien común (common unity).
28. No se trata de negar
la existencia de la pequeña propiedad, consistente en la vivienda,
ciertos bienes de consumo, e incluso de algunos medios de producción
Pero esto tiene muy poco que ver con las decisiones económicas y
políticas que rigen el mundo.
29. Ryan, 1965, 254.
30. Resumen sobre la presentación
del Informe sobre Desarrollo Humano en Madrid. J. C. de la Cal en El Mundo,
13 de Junio de 1997.
31. Para un desarrollo de
esta ofensiva del capital, véase José Iglesias Fernández.
Contra el Capital, la Renta Básica. Cuadernos renta básica,
nº 0, Págs. 21-26, Noviembre de 1998.
32. Los propios gobiernos
de las grandes potencias industrializadas, como el Grupo de los Ocho (G-8),
se reúnen para diseñar políticas que defiendan los
intereses del capital, especialmente el financiero. Atendiendo la inquietud
que han mostrado el FMI y el BM, en la última reunión celebrada
en Londres, los ministros de finanzas del G-8 han recordado a los EE.UU.
el peligro de que repunte "la inflación, en vista de que el paro
continúa bajando" en este país. Si hay que sacrificar la
creación de empleo, se sacrifica, pero lo que realmente importa
es la estabilidad de precios.
33. Si con una presión
fiscal y unos gastos sociales 4 puntos por debajo de la media europea respectivamente,
y también con unos salarios bastante más bajos,
los empresarios españoles no son capaces de competir, tendrán
que admitir que son una nulidad, que son ellos precisamente los incompetentes.
34. Esta cantidad vendría
determinada anualmente por la que define el umbral de pobreza: la mitad
de la renta per capita.
35. Véanse, entre
otros, J. Torras y Prat, Consumo responsable: el retorn del subjecte, y
D. Wagman y A. Arrizabalaga, Vivir mejor con menos, Papers d’innovació
social, Núms. 44 y 54. Eco-concern.
36. Recuérdese que
Milton Friedman propuso en su día la implantación del impuesto
negativo sobre la renta
37. El ámbito del
BIEN comienza a ser mundial, ya que últimamente asisten a los Congresos
países de otras latitudes: Australia, Canadá, Brasil, Nueva
Zelanda, USA, etc.
38. El Gobierno irlandés
ha anunciado la publicación de este documento para Junio de 1999.
39. En ese momento, 230
$ US mensuales. Desde 1995, algunas otras ciudades y estados brasileños
han adoptado medidas similares.
40. Izquierda Unida. Apuntes
del Area de Economía, nº 13, Abril de 1999, Pág. 57.
41. The Old Age Security
Act, 21st December, 1951, y The Old Age Assistance Act, 30th June, 1951.
42. El caso cubano
podría ser otro ejemplo. Véase artículo en Parte tres.
43. Una de las coordinadoras
que impulsaban el grupo de la RB era AC!, la cual agrupa aproximadamente
unos 180 colectivos en Francia. España también estuvo representada
por los colectivos Baladre / Zambra en nombre de la mayoría de las
organizaciones que aparecen mencionadas en el cuadro final.
44. En Contra el Capital,
la Renta Básica, expongo el acercamiento a la RB que se está
dando desde diversas sensibilidades políticas y sindicales. Desde
esas fechas, otras fuerzas se están aproximando.
45. Para una valoración
de estas dos ILPs, véase José Iglesias Fernández.
Otro punto de vista sobre la Renta Básica, hika, 85 zka. 1997ko
abendua.
46. La cita a Savater sobre
la RB no supone que acepto su definición acerca de la diferencia
entre izquierda y derecha.
47. El País, 17 de
Enero de 1999.
48. Este párrafo
se apoya en las ventajas que J. Vail sugiere que ofrece la redistribución
del trabajo. pp. 279-280.
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Alerta Humana de Cuenca, Alternativa Estel de Barcelona, Alternativa d’Estudiants Progressistes (AEP) de Barcelona, Asociación Renta Básica (AREBA) de Cataluña, Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz (ASPA), Asociación Renta Ciudadana (ARENCI) de León y Castilla, Asociación de Trabajadores Sociales (TRETS) de Cataluña, Asociación de Parados de San Diego de Sevilla, Ateneo Autónomo Ollerías de Málaga, Baladre de Gasteiz, Carcoma de Málaga, Centro de Asesoramiento y Estudios Sociales (CAES) de Madrid, Centro de Ocupación Social El Laboratorio de Madrid, CGT de León, CGT de Málaga, Colectivo Berriotxoa de Barakaldo, Comité de Solidaridad de Chiapas, EcoConcern - Innovació Social de Barcelona, Educadores de Calle de Bilbao, Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM) de Madrid, Fundación para la Igualdad y la Democracia de Málaga, Grupo La Coma de Valencia, Grupo del Parque Alcozar de Alfafar-Valencia, Kolore de Villena-Alicante, Lucha Autónoma de Madrid, Memoria Histórica de Barcelona, Mesa Cívica por los Derechos Sociales de Barcelona, Mesa per la Renda Bàsica de Catalunya, Movimiento Anti-Maastricht, Movimiento contra el Paro, la Pobreza y la Exclusión Social de Málaga, Mujeres de la Palma Palmilla, Plataforma por una Vivienda Digna de Málaga, Txiroekin Bat Eginik de Gasteiz, Zambra de Málaga.
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